jueves, 5 de marzo de 2015

Las desterradas, hijas de Eva

La CSJ celebra el Día Internacional de la Mujer
El Día Internacional de la Mujer se celebra el domingo entrante. Los electos en limpísimas elecciones, los actuales magistrados de la Corte Suprema de Justicia en pleno, decidieron celebrarlo desterrando a dos juezas que apoyaron a Claudia Escobar, la magistrada quien, como todos sabemos, denunció las ‘irregularidades’ que observó en el proceso de elecciones de la actual Corte.

Y digo desterrar porque fueron enviadas, una a Huehuetenango: la hasta ahora Jueza de Primera Instancia Penal de Sacatepéquez, Patricia Gámez Barrera.  A Petén: Jennie Molina Morán, Jueza de Primera Instancia del Ramo Familiar en Santa Rosa hasta estos días.

No pudieron enviarlas más lejos porque la aciaga Corte Suprema de Justicia que poseemos --y que forma un todo con el Organismo Ejecutivo y con el organismo Legislativo, lo que constituye la negación total de democracia-- no tiene jurisdicción sobre territorio mexicano.

Ya desde la semana pasada corría el rumor de que ambas juezas serían enviadas a destinos lejanos. Y al confirmarse los rumores, qué coincidencia, sus nuevos destinos están situados justo en medio de una de las vías por donde la droga proveniente del Sur se traslada a territorios del Norte.

La jueza Gámez Barrera integrará, como vocal, un tribunal de sentencia penal en Huehuetenango.

La jueza Molina Morán pasa a un juzgado civil de Petén.

La innombrable Corte Suprema de Justicia aseguró públicamente que las juezas participaron en una audiencia en la cual se obtuvo su opinión sobre el cambio.  Pero ambas, al ser consultadas por la prensa, negaron que se les haya convocado o tomado en cuenta para los cambios que tendrán que sufrir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario